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martes, 22 de abril de 2014

Esteban o el mundo como lo conocemos.

Como cualquier niño de su edad y de su tiempo, Leo era poco impresionable. Lo había visto todo, lo había escuchado todo; había jugado todos los juegos que había disponibles, había visto todos los documentales que el hombre era capaz de producir, conocía las series más recientes y era capaz de reprender tanto a sus padres como a sus compañeros de clase ante errores básicos en el procesamiento de cualquier tipo de información. Como cualquier niño de su edad y de su tiempo, Leo era un problema para todos.

Lejos de admirarse, como el resto de las personas, de cómo “los niños de ahora son tan buenos con la tecnología”, Esteban, se sentía incómodo en la presencia de niños como Leo. Sentía una repulsión antinatural por todo lo que pudiera salir de sus chimuelas bocas, un desprecio absoluto por su sapiencia de Wikipedia y una lástima por los asombrados padres, tíos  y abuelos. 

Leo jugaba desinteresadamente a las cartas con el resto de su familia, mientras revisaba las notificaciones de sus cuentas de redes sociales en una tableta absurdamente nueva y en el teléfono móvil leía y respondía a mensajes grupales sobre “quién asquerosamente se había besado con quién”. Exigió a su madre un pedazo de panqué con mantequilla. A Esteban le parecía vomitiva la manera en la que todos se admiraban con la “habilidad del niño para hacerlo todo” y le parecía estúpido que Leo supiera que era admirado por los mayores. 

Esteban se cuidaba de no hacer evidente el repudio que le producía el hijo de su hermana mayor. Simplemente intentaba alejarse lo más posible de una situación en la que tuviera que interactuar con el genio en ciernes. Cada vez que alguien lanzaba una frase halagüeña al enfant terrible “!Carajo! Pero ¿cómo hace para usar la computadora así?” No dejaba de pensar en la frase que había escuchado decir a uno de los amigos de su padre: “el hijo propio siempre es el más guapo, aunque tenga un cuerno en la espalda”. 

Leo perdía la paciencia muy rápidamente, no era capaz de soportar que el jugador a su izquierda tardara tanto en hacer un movimiento, le molestaba que a su última foto llegaran comentarios con faltas de ortografía -los borraba de inmediato -le parecía ridículo que, por un lado, las niñas de su clase pasaran el día pegando imágenes de gatos en situaciones graciosas y que, por el otro, los niños pegaran fotos de jugadores de futbol o automóviles imposibles. Es cuando se pone a ver por la ventana. 


Hay algo en la escena que enardece a Esteban. No sabe exactamente qué es, si que los adultos se hagan pasar por completos tontos o la absurda suficiencia con la que Leo hace rabietas. En cualquier caso Esteban no está para participar en ese teatro lastimero. Decide que es hora de que todos entren en razón, de que se den cuenta de que los niños han sido iguales en todas las épocas de la historia de la humanidad, de que no hay tal cosa como “niños más inteligentes”, de que los adultos van a sentir, quieran o no, una natural fascinación por los niños. Esteban está decidido a evitar que su sobrino se convierta en un monstruo insoportable -está convencido de que aún es tiempo de corregirlo - odiado por todos. Con la mayor naturalidad del mundo -para que nadie note que está haciéndolo para derrumbar esta puesta en escena de necios -Esteban se levanta del cojín en el que está sentado para dar sus primeros pasos. 

jueves, 6 de marzo de 2014

Eclipses, oscuridad súbita e intimidad.

Recuerdo muy bien que cuando era niño me gustaba acostarme bocabajo en la cama con una almohada sobre mi cabeza pasarme una cobija por encima y formar un pequeño hueco entre la almohada y la cobija: “este es mi espacio” pensaba mientras me deleitaba ante el conocimiento de que “nadie más en todo el mundo sabe qué hay aquí”. Lo hacía a la hora de la siesta. A media tarde. 

Después, cuando crecí y tuve edad para entender los insondables misterios de Dios y el Universo en el catecismo, me sucedió que cada vez que estaba en mi espacio no podía dejar de pensar en ese Dios universal que todo lo sabe, que todo lo conoce y que todo lo ve. Fue un período de tribulación. No entendía muy bien cómo alguien o algo podía estar aquí sin que yo lo viera, o cómo alguien podría saber algo que yo no le había contado a nadie. Por un tiempo permití la incómoda presencia de Dios en mi espacio, pero después de un tiempo, decidí que no quería dejarlo entrar ahí y no se lo permití más. Mi espacio siguió siendo solo mío.

El 11 julio de 1991 había sido una fecha anticipadísima para todos en México. Sin duda fue un gran momento para ser niño y tener consciencia. Nos anunciaron que habría un eclipse total de sol que se verificaría en esa fecha. Lo recuerdo perfectamente: mis hermanos y yo estuvimos en la pendiente de cemento y piedras que llevaba al acceso principal de nuestra casa de la infancia, teníamos unos dispositivos que nos habían enseñado a fabricar en la televisión (no recuerdo si el Tío Gamboín o El Gato GC o Cositas): era una hoja de papel con un hoyo perforado en el centro. 

El evento tuvo un gran efecto en mí: fue al mismo tiempo un recordatorio y una perspectiva. La emoción de ver el día convertirse en noche y los animales apearse para dormir. Lo que sentí en ese momento sólo se podría comparar con aquella vez que las turbulencias de un vuelo transatlántico tiraron de bruces a la hermosa azafata de KLM: miedo, terror, incertidumbre, emoción. Seguramente todo lo que tenía en mente Aristóteles. 

De alguna manera, pensé, los 6 minutos del eclipse fueron una extensión de mi espacio

Hay algo fascinante en la oscuridad, algo atrayente en el secreto que sugiere. No sé si por esa fascinación que siento aún hoy por esa oscuridad súbita es que quise ser (fallidamente) dark en la preparatoria. Todo falló, hoy lo sé, porque ser dark implicaba serlo las 24 horas del día y a mí lo que me gusta es que haya pequeños momentos oscuros en el día. Esa oscuridad cegadora, que pierde los pasos y esconde los muebles. 


Todavía hoy me gusta la sensación del momento en el que se apagan las luces del cine o cuando en un salón se cierran las persianas y los ojos aún no se adaptan o cuando alguien pasa por la ventana y una sombra recorre la habitación. En esas pequeñas fracciones de segundo, tengo un espacio. 

viernes, 27 de enero de 2012

¡Sea serio, joven! / El miedo

I.

Este blog se ha caracterizado por su falta de sistematicidad, de orden, de ubicación de temas centrales y en general de estilo. Y eso es cosa que, créanme ¡oh lectores esforzados! me tiene completamente sin cuidado.

El post de hoy está inspirado (más bien el título) en una de las grandes frases que decía una de mis profesoras de la licenciatura cuando alguno de los gañanes que solían ser mis compañeros hacían una gracejada: ¡Sea serio, joven!

Pero esto viene al caso porque el post de hoy (no es que los otros no lo fueran) tiene la intención de ser serio. En fin, ahí va.

II.


¿Qué pasaría con nosotros si perdiéramos el miedo a los asaltos, a las enfermedades, a perder a algún ser querido, a la muerte? Como si un día nos despertáramos y nos diéramos cuenta de la finitud de la vida, de lo poco duradera que será nuestra memoria y, en general, de lo poco importantes que somos en el gran esquema cósmico. Afortunadamente no es así y, afortunadamente, tenemos miedo. Siempre.

     Ya se sabe, se ha dicho una y otra vez en diversas formas y por una cantidad ingente de personas que el miedo rige. Si el miedo no formara parte de nuestra dotación de humanidad (o en general de ser vivo) no seríamos capaces de mantener nuestra propia vida intacta y, mucho menos, la vida de otros. Seríamos, como se dice, inexistentes.

     Tampoco es que el miedo sea una constante del tiempo consciente y de vigilia, más bien pareciera ser que el miedo es una latencia del sueño y la inconsciencia y como tal, parece cumplir su función de manera adecuada: nos regula, evita que seamos osados de manera extrema (incluso los retadores del peligro o los que practican deportes extremos están supeditados al miedo propio o de otros, pues siempre usan líneas de seguridad, arneses, cascos, etcétera). No parece plausible imaginar a una especie sin miedo, entendido como un factor regulador de la conducta que incluye la precaución, la posibilidad de detectar el peligro, de huir o, incluso, de combatir.

     El miedo, como lo hemos presentado, del mismo modo que otras estructuras del pensamiento que típicamente no son accesibles al componente consciente del mismo, es susceptible de ser racionalizado, traído a la consciencia y, de esta manera, puede provocar comportamientos que estén basados exclusivamente en su propia consideración: habría pues una tendencia exponenciada a evaluar los resultados adversos de una acción, se detectaría peligro en cada actividad, se tendría una tendencia exagerada a huir o bien, a combatir. No es cosa simple, por lo tanto, que una persona sea consciente constantemente de su propio miedo (que no de sus miedos).

    Es un hecho evidente que el miedo puede y es manipulado con diversos objetivos y efectos: una madre le dice a su hijo que no suba las escalera porque un personaje odioso aparecerá y se lo llevará, un profesor puede enunciar a sus alumnos la serie de consecuencias funestas derivadas de no hacer las lecturas o entregar los ensayos requeridos para la clase o bien, el presidente de un país puede enumerar a su población la serie de peligros que los rodean y de los cuales, deben ser protegidos. En todos los casos vemos que la estrategia (con diferentes objetivos) es la misma: x hace ver a y los peligros de los que puede ser objeto. Cuando x hace esto está activando en y la capacidad que éste  tiene para ser consciente de su miedo, la capacidad que tiene para calcular el peligro, la capacidad que tiene para restringir su conducta y, en última instancia, la pulsión por conservar la integridad y salvar la vida.   

     Finalmente, para volver al inicio y responder aquella pregunta, la respuesta es sencilla pero no del todo evidente: si perdiéramos el miedo dejaríamos de existir, simplemente porque seríamos incapaces de conservar la integridad y salvar la vida; por otro lado, el miedo consciente provocado por el plan de x (padres, instituciones o gobiernos e incluso nosotros mismos) es, sin duda alguna, fuente de serias dificultades para la búsqueda de experiencias de cualquier tipo. Vale la pena, creo, ser capaces de reconocer aquel miedo que nos es externo, evaluarlo y considerar si vale la pena (en la medida que nos permite o no conservar la integridad y la vida) retenerlo, desecharlo o reestructurarlo o si, por otro lado, responde a las necesidades que alguien más, en nuestro detrimento, se ha planteado para su beneficio. 

martes, 9 de noviembre de 2010

Los tres movimientos

Tengo la mala costumbre de escribir en papelitos las cosas que después voy a escribir en grande, pero resulta que esos papelitos siempre se van a la basura junto con mis boletitos del trole o con los tickets del café y los brownies Marmota y después, cuando quiero escribir, pues ya no tengo una chingada idea de lo que iba a escribir. Afortunadamente hoy tengo una servilleta que está aquí conmigo.

(i)

Mentira vital número 35:

La idea de que la gente reservada, callada y/o solitaria tiende a ser más triste que la gente extrovertida y rodeada de personas.

(ii)

Vuelta a pregunta milenaria: ¿Se han preguntado dónde están ahora mismo cosas que en algún momento estuvieron en sus manos?

Esta pregunta ha inspirado y desesperado a eruditos de todas las épocas y culturas. Se dice que hasta el propio emperador Hiroito mandó a ejecutar a un respetado filósofo de la china continental que estaba de visita en su corte por hacerle esa pregunta.

En la cultura occidental podemos citar el famoso "La vida secreta de las obras de arte" o bien "La vie reveè des anges". En fin. Juguetes, papeles, bolígrafos, lápices, billetes y monedas: objetos efímeros. También piensen en objetos caros al ánimo: manos, dedos, cabellos, fotografías; o bien, objetos importantes: credenciales robadas y perdidas, libros olvidados, teléfonos. ¿Dónde están ahora, lector esforzado, mientras lees esto?

Yo pregunto: ¿dónde carajos estará mi iPouch? En las sucias manos de qué desconocido pasa sus días, en las manos de qué sucio e ignorante neófito gasta su pantalla táctil. Finalmente, sus aplicaciones (memoria electrónica de lo que fuimos) ¿seguirán en él porque el código que le puse no lo han podido desbloquear o, por otro lado, al resetearlo a su configuración de fábrica, ese recuerdo habrá sido ya borrado? Esa y otras preguntas taladran el pensamiento de filósofos de todo el orbe.

(iii)

Hecho de la vida: las mujeres se reúnen para hablar de hombres:

Mientras me tomaba un café no pude evitar escuchar algunas frases a dos parejas de amigas: "pues ya ves que era arquitecto" -le dijo una a la otra mientras se golpeaba los muslos. "Pero no me dijiste que venía con tu prima" -reparó la otra- "Sí, pero ves que creímos que era su novio o así. Pues no, después cuando nos pusimos a platicar los tres, en un rato que él se fue a comprar cigarros, le dije a ella, así como para sacarle información: 'oye, sí está guapo tu chavo'. Y ya, ella que me dice: 'no para nada, si no es mi chavo: yo nomás lo traje, porque te quería conocer." En este momento todos en el café volteamos en dirección a un rinconcito donde las dos amigas dejaban salir de sus gargantas sendos chillidos. "¡Cómo crees!" -le dijo la amiga - "Sí, goei" -continuó su relato- "dijo que me quería conocer porque había visto mi perfil de feis una vez en la oficina y así. Y ya, le preguntó a mi prima, porque ves que trabaja ella en un despacho de arquitectos, que quién era yo, que cómo le podía hacer para conocerme, que dónde trabajaba, que si era soltera y así. Y ya, mi prima: 'pues es mi prima, se llama tal y trabaja en tal y no, no tiene novio ni nada.' Y ya, que lo invita a la fiesta de mi primo y tal. Y ya, o sea, ése nomás era el pretexto para juntarnos porque en realidad él ya sabía cosas de mí y así."


En e-s-t-e punto: gritos

y

risas que disimulaban muy mal la excitación.


sábado, 11 de septiembre de 2010

Terceros molares / Dolores ancestrales

AAAAh! Qué dolor!
Desde el principio de la semana anterior he tenido una persistente molestia dental: las muelas del juicio de mi lado derecho están empujando inclementemente. Es una lata. Aquí lo que algunos expertos piensan de las muelas del juicio. Comencemos con una definición:

"Wisdom teeth, also known as third molars, are the last teeth to erupt in your mouth. This generally occurs between the ages of 17 and 25, a time of life that has been called the "Age of Wisdom."

Como se ve, aparentemente la aparición de los terceros molares se relaciona con la sabiduría (al menos en inglés) y en español con el juicio (supongo que con el buen juicio). Como sea es una chinga tener que soportar la molestia que implica la presión constante de esos dientes contra los demás, los hace sensibles, cuando masticas duele, las cosas que antes disfrutabas comer son ahora un lamento constante. Así se ven dentro de nuestra boca:



Como ven, las muelas del juicio tienen la linda característica de salir de manera horizontal con respecto al arco bucal. ¿Por qué? Mi hipótesis es porque estamos a la mitad de una transición evolutiva, es decir, que aún no terminamos de adaptarnos completamente a nuestro medio. Veamos qué dicen los expertos:

"Anthropologists note that the rough diet of early humans resulted in the excessive wear of their teeth. Normal drifting of the teeth to compensate for this wear ensured that space was available for most wisdom teeth to erupt by adolescence. The modern diet, which is much softer, and the popularity of orthodontic tooth straightening procedures produce a fuller dental arch, which quite commonly doesn't leave room for the wisdom teeth to erupt, thereby setting the stage for problems when the final four molars enter the mouth."

Pues sí, más o menos tenía razón, la cosa es que antes comíamos cosas más duras, lo que provocaba que se nos cayeran algunos dientes y dejaban espacios vacíos. De este modo, cuando las terceras molares salían pues tenían más espacio para brotar y así, sustituir de alguna manera los dientes perdidos. Qué joda! Ahora resulta que cuidarse los dientes trae consecuencias molestas. Ni hablar. Tendré que hacer que me las remuevan quirúrgicamente. Sí.

Ahora lo interesante será saber cuánto tiempo le llevara a nuestros genes asimilar que ya no necesitamos estos dientes y, que eventualmente desaparezcan o se modifiquen. Tal vez la evolución nos lleve a tener dientres frontales más largos y delgados debido a la falta de dureza de nuestros alimentos, o todos se hagan más pequeños y ocupen menos espacio dentro de la boca. Qué pasará? Quién lo sabe!

*Nota, la información de los expertos fue tomada de: http://www.aaoms.org/wisdom_teeth.php







lunes, 16 de agosto de 2010

Día malo/a la búsqueda del apodo chido/fiesta de último momento


Hoy el día amaneció mal, siguió mal y parece que va a terminar mal. Mientras escribo esto mis queridos Pericos de Puebla están perdiendo la serie final del campeonato de beis bol.

Todo por es estoy así, como alcohólico sin poder leer todo lo que tengo que hacer
Hay un montón de cosas que quiero hacer, pero tengo también tanta hueva que creo que mejor me voy a dedicar a dormir un poco. Hoy en la mañana me desperté y pensé que es muy loser no tener televisón. Ahora reflexiono que me estoy perdiendo series como Lo que callamos las mujeres, Los resúmenes deportivos y las noticias dictadas por El Ticher López-Dóriga. No sé qué hacer para conseguir una, así, baratita. ¿Quién quiere ser mi intermediario?

**

También me preocupa no tener un apodo chido para mí mismo. La gente que tiene apodos para sí mismos ¿qué pedo? Se me hace que por eso no soy estrella del Twitter ni del Blogger. También aceptamos propuestas para apodo chido.

Hoy llegué a mi casa y había un olor 'bien extraño'. Me puse como loco porque me chocan los olores raros, sobre todo en mi casa, así que limpié y limpié. Cuando me di cuenta habían pasado nada más y nada menos que dos horas de pura limpieza y limpieza. Definitivamente necesito encontrarme cosas qué hacer.

**

Esta foto no la había trepado. Es vieja pero está chida (me gustan ese tipo de restricciones)


**

Me acaba de llegar la invitación para una fiesta de bienvenida a la maestría pero: "les pido que no inviten a otras personas". jiji.

Me encanta la recomendación así que ni modo, no los podré llevar.

martes, 10 de agosto de 2010

twitter kill blogger star

Hoy recomienzo mi blog. Lo recomienzo ante dos realidades completamente ciertas: 1. El hecho de que cada tanto lo recomienzo, una y otra y otra vez y 2. Lo recomienzo ante la verdad de que he pasado un período en el que, como platiqué con @Zavet, me encontraba completamente triste porque los pocos lectores que tenía (ávidos o no) se volvieron estrellas del Twitter y dejaron de interesarse en hacer lecturas de más de 140 caracteres. En fin, ya no hay lugar para quejas o para hacer este debate que ya es viejo, de si Twitter mató a los bloggers. Me rehuso.Les cuento dos cosas: primero que me cambié de casa, de ciudad y de hábitos. En realidad no quiero ahondar en eso y hacer una apología de los sufrimientos, de los cambios y de las cosas que uno ha dejado. Pero sí quiero hacer énfasis en el hecho de que efectivamente, aunque venga de un lugar que está a dos horas (Puebla) de aquí (Distrito), es cierto que cuesta un poco (por lo menos más de dos semanas) comenzar a llamar a cualquier lugar nuevo 'mi casa'.

En segundo lugar: las condiciones que me traen a este nuevo (y viejo) lugar, son 'académicas' y, por lo tanto, el turismo está un poco limitado. Como sea, este blog revive, con los bríos que me traen estos cambios.

A continuación les voy a presentar una bonita colección de pétalos fotográficos:


De Puebla extraño a estas reinas que siempre, siempre, tienen este color intensísimo.


De Puebla extraño también, la soberbia de los atardeceres y los amaneceres nevados de este carnal. Los volcanes, ciertamente, son mucho de la idea que tengo de esa ciudad.


De Puebla extraño con locura a Gugu, el perro de la ve
cina que venía a visitarme por las mañanas y me ladraba contento por la noche cuando regresaba a casa. Cualquiera podría confundirlo con un perro de la calle (y no estaría tan equivocado) pero si le ponen un paliacate rojo en el cuello... es otra cosa.


Extraño, evidentemente, otras cosas. Pero no discutiré sobre eso.


Ahora pasemos todos juntos a ver un video que nos recuerda la primera parte de la discusión de este blog nos recuerda, también, que los desplazamientos de una generación por otra, de una moda por otroa, de un medio por otro y de unas personas por otras, es un proceso perfectamente cíclico e inevitable. Así que, por favor, paremos de mamar con esas cuestiones de 'ser únicos'.





The Buggles - Video kill radio stars

"...we can't rewind we've gone too far..."


Como ya lo han dicho Los Jesuitas: "recuerda tus postrimerías, para nunca más pecar".

Para finalizar: desde aquí estoy posteando ahora. Espero que algunos de mis viejos lectores regresen (y de paso que haya algún nuevo).





miércoles, 2 de junio de 2010

Lomo!


Después de mucho, mucho tiempo, finalmente tengo una Lomo a mi disposición (¬¬, aunque no sirve).

Hace tiempo que ya existe un movimiento fotográfico que se conoce como Lomografía, que consiste justamente en tomar fotos pero, en respuesta a la facilidad que tenemos de acceder a tomar fotos digitales, este movimiento más bien pretende hacer un regreso a la fotografía 'clásica' con películas fotográficas y cámaras mecánicas.

La característica especial de este movimiento es que usa exclusivamente una marca de cámaras que se produjeron (y producen) en lo que fue el antigüo bloque comunista, en la URSS. Hoy se me hizo llegar una de esas cámaras, la Lomo Smena Symbol, con la consigna de que le repare el disparador. Ya les diré si lo logré o no.

Aquí la cámara:


¿Verdad que está bonita?


domingo, 14 de marzo de 2010

Pescado y futbol

I.

No me gusta comer pescado y tener hambre otra vez tan sólo hora y media después. Me hace sentir como un barril sin fondo. Lol.

II.

Por primera vez en la historia soñé que estaba desnudo -semi desnudo más bien -y me importaba que la gente me viera. Pero sólo por un momento, porque inmediatamente mi desnudez pasó a segundo plano cuando un niño de primaria se chingó mis tenis y se los guardó en su mochilota.

III.

No se cansan de ver partidos de futbol y que la gente a su alrededor jure que el árbitro le robó a su equipo? Eso siempre me pasa cuando veo los partidos del Puebla de la franja con alguno de mis hermanos: como nunca ganan, siempre el árbitro les roba el partido. Puaj!


sábado, 13 de marzo de 2010

Update

I.

Acabo de ver una de esas películas que inmediatamente te atrapan. Conforme van avanzando los días y los años, se me sigue agudizando la sensación de que todo pasa cada vez más rápido y así, "los días se convierten en semanas, las semanas en meses y los meses en años". Bonito lugar común.

The perfect you (2002) es una de esas películas que, por alguna razón, me tocan. Sí, sí, aparentemente es una comedia romántica, aunque un poco atípica. En fin, si pueden encontrarla, búsquenla, no sé ni cómo la tradujeron al español o siquiera si la vimos aquí.

II.

Ayer me bebí tres Carolus en la noche. Abrí la ventana, apagué la luz, me tumbé en la cama, conecté el iPod a las bocinas y puse todos mis discos viejos de Oasis. Qué extraño es pensar en que 'Be here now' ya tiene 13 años, que hace 13 años, yo tenía 13 años. Mientras el sopor de la fermentación que tenía lugar en mi panza me llevaba a desvanecimiento de la consciencia, tuve una epifanía: los finales de las canciones de Oasis siempre han sido muy largos.

III.

Alguien interesado en ayudarme para hacer el resumen crítico de mis lecturas? Me llevará tiempo, porque ya no estoy tan acostumbrado como antes. De verdad que podría comenzarlas hoy, pero mi impresora está de un berrinchuda desde hace tiempo y no quiere imprimir. Y ya. Bueno, todavía no, la cosa es que me da emoción la perspectiva de volver a lo escolarizado. Esperemos que se arme y entonces ya les estaré contando otras cosas.




lunes, 15 de febrero de 2010

Sueños y sueños de la realidad

Desde hace no poco tiempo me encuentro preocupado por algunas cosas: la vida, el paso del tiempo y todas esas monadas. También ha recomenzado mi obsesión ancestral por pensar en la trascendencia, en lo infinito y lo finito: a sentir esa creciente admiración por la negrura de la noche y el salto del estómago con las expresión sencillamente complejas del lenguaje de las matemáticas: sí, siempre me sentido fascinado por los números y sus secretos.

Esto se ha exponenciado en los últimos meses: la lectura de algunas novelas, la relectura de los tratados y diálogos filosóficos de algunos de los físicos de la primera mitad del siglo XX y, como pináculo, ciertas charlas que sostuve con algunos físicos del INAOE aquí en Tonantsintla.

Debo confesar que nunca me cansaré de admirar (y por qué no aceptarlo, envidiar) la sencillez de sus formulaciones, la certeza de todas sus incertidumbres y la poca seguridad de lo que observan. La física, a pesar de que me dediqué a estudiar el lenguaje, ha sido mi más grande inspiración, el centro de mis reflexiones y la única parte de mi vida que, desde que tengo memoria, ha permanecido constante e inamovible.

Ayer tuve uno de los sueños más extraños que recuerdo, soñé con Werner Heisenberg (o lo que creí que era él): estaba mirando una foto antigua, en ella habían muchos personajes y en el centro una figura y debajo de ella "Heisenberg". Me emocioné mucho.

Desperté sobresaltado y algo en mí despertó conmigo. Emoción.




"Heisenberg"


Nunca se me ocurrió buscar una foto de él hasta ahora: no se parece al Heisenberg de mis sueños, pero esta imagen me emociona igual.

viernes, 15 de enero de 2010

El empoderamiento de los enanos

Todos hemos escuchado alguna vez (o por lo menos hemos visto la versión Disney) el cuento de Blanca Nieves y los siete enanos. Yo también y la verdad no recuerdo cuál de los siete era el más mezquino, estoy seguro de que no era Gruñón, él tenía su encanto. Si hubiera uno de ellos que se llamara "Enano Mezquino" y luego tuviera el poder para ser el rey de la comarca, haría lo que hoy viví.
La historia es como sigue: imagínense la ciudad de Puebla (para los que no la conozcan), es una ciudad, que se encuentra en medio de la cuestión, entre las grandes ciudades del país -Monterrey, Guanatos y el DF- y las ciudades con calor provincial como Oaxaca, San Luis, Querétaro. Es demasiado grande para ser una provincia pero demasiado pequeña para ser una metrópolis. Tiene grandes rezagos en infraestructura: las avenidas suelen ser insuficientes la mayor parte del día para la cantidad de autos que circulan por ellas, hay grandes desarrollos de vivienda a los que sólo pueden acceder una fracción de la población total, mientras que el resto vivimos en pueblos tragados y asimilados por la mancha urbana. Tipo Coyoacán o la Magdalena Contreras.

Como todos los estados de la república, Puebla, tiene un gobernador. Sí, todos lo conocemos mejor como: el góber precioso. Y como todos los personajes de la política del país, tratan de demostrar que han trabajado una vez cada año, típicamente, en su informe de 'labores'. Como el lector aguzado podrá imaginar, este es un evento grande, masivo y dirigido a los medios de comunicación y compañeros y enemigos en el poder. El citado gobernador rindió hoy su informe de labores: no me pregunten qué dijo que hizo, no me pregunten quiénes llegaron y no me pregunten dónde lo hizo. Lo que les puedo decir es que nunca, como hoy, vi un operativo de tránsito y seguridad tan impresionante como hoy. Avenidas enteras vacías porque los oficiales de tránsito, en cumplimiento del deber, desviaban tanto a pedestres como automotores para que desde kilómetros antes nadie importunara la llegada de los invitados y no afeáramos el panorama de sur de la ciudad que está quedando muy bonito.

Supongo que nuestro personaje no podía arriesgarse a que nosotros arruináramos su gran día, el día en que quedará decidido su carrera política, el día en se pavonearía ante las cámaras de TV cuán feo es. Mientras tanto, a nosotros que nos cargue la chingada, que lleguemos tarde al trabajo, que nos desquiciemos en el hacinamiento y que nos descuenten los días.

De verdad, y esto no es privativo de la 'provincia' vivimos en un país cuyas prácticas políticas son la risa producida por un mal chiste escatológico: como tirarse un pedo en el discurso de graduación.

Espero que los enanos (el federal y el local) se bajen ya del banquito y les arrebatemos el poder que nos les pertenece.

martes, 5 de enero de 2010

Cobardía

La historia de la humanidad ha sido forjada por la valentía de los grandes hombres (y mujeres) o eso dicen: grandes guerreros, investigadores, aventureros, visionarios, etcétera. Los modelos de belleza estética vienen acompañados siempre de un modelo de belleza ética. Si bien podemos discutir la belleza estética en términos de gustos culturales e individuales se vuelve un poco más difícil discutir la belleza ética pues, en términos generales, corresponde a una serie de valores más o menos constantes: valentía, integridad, autosacrificio, humildad, inteligencia, liderazgo, sabiduría.

Como podemos intuir en la sociedad actual, por lo menos la fracción judeo-cristiana, hay valores que coexisten y que son aparentemente opuestos, por un lado seguimos admirando el ego exacerbado de Aquiles: su fuerza, valentía e imprudencia y por otro lado, se adora a alguien que rechazó la violencia, que se dejó humillar y que nunca opuso resistencia. ¿No ven que de verdad hay algo mal?

En fin, si estás, como individuo, en cualquiera de estos dos polos, estás bien porque o eres un desalmado guerrero o eres un pacifista empedernido. Sin embargo, en medio estamos otro tanto de personas: los odiosos, los apestados, los mal queridos, los tibios.

Por alguna razón se nos ha hecho creer que las decisiones se deben tomar rápidamente y que una vez tomadas, las consecuencias son irreversibles, nos han hecho creer que o te gusta el agua fría o la caliente, que o te bañas rápido o no te bañas, que o le entras a los trancazos o sales corriendo. ¿Por qué? ¿Por qué no me dejan disfrutar mi agua templada, bañarme con agua caliente prendiendo y apagando la regadera por cerca de una hora, por qué no puedo dar dos o tres puñetazos y dejar que alguien más se golpee completamente?

Cobardía e indecisión se han sido dos conceptos que se han apareado culturalmente: normalmente se cree que un indeciso es un cobarde: "porque no sabe lidiar con las consecuencias" y ¿qué si así es? ¿Por qué tenemos que ser un Jesús crucificado o un Aquiles temerario?

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Mira

Hubo una temporada, una temporada larga
en la que estuve enojado con la vida.

Estaba enojado con las personas, con la ciudad
con los libros, las computadoras y conmigo.

Ahora nomás estoy un poco molesto con los
libros y conmigo.

martes, 8 de diciembre de 2009

Sensaciones / Ironic

¿Han tenido esa sensación de que las cosas van a salir mal antes de iniciarlas? ¿Han tenido la sensación de que van a salir, como el perro pequeño que se mete a una pelea de perros grandes y termina saliendo despavorido al primer cruce? Yo sí y, efectivamente, las cosas salieron mal. Soy como ese perro pequeño que nada tiene que hacer en ciertas peleas.

Cuando uno va creciendo (físicamente) siempre se la pasa escuchando cosas como: "ya lo verás", "el tiempo me dará la razón", "la sabiduría se gana con la edad". ¿Saben qué? Es cierto. Me acabo de pillar a mí mismo dando un consejo -con conocimiento de causa -a alguien de esta guisa: "pero no te tortures por eso. Las cosas, como las veo ahora, deben ser más sencillas. Eso de complicarnos la vida nos lleva a lastimarnos y lastimar a otros." ¡Carajo! Tiene uno que pasar por ciertas situaciones para darse cuenta de eso.

Para redondear la idea me gustaría mencionar algo que sucedió en los maravillosos años noventa, cuando fuimos jóvenes, cuando la vida no nos presentaba ninguno de estos retos y todo era, por decirlo con palabras del dicho de la gran nación tica: Pura vida.

En aquél entonces, la vida convulsionaba con el descubrimiento de internet, con la decodificación del genoma humano y el lanzamiento de las sondas del sistema solar externo Voyager y Viking (impulsados por la revolución del Hubble) y, desde la siempre amistosa y fría Canadá nos llegaba una voz ronca (remanentes de la generación X y su característico desprecio por todo, dirían los críticos), que parecía descargar toda su furia y angustia en un disco que se llamó Jagged Little Pill del que se desprendió lo que se convertiría en el número 1 del American Top Forty de 1996: Ironic.

Alanis Morrisette prestó su voz y sus gritos para transmitir un sentimiento que se venía gestando ya en los 15 y ñeros como yo y como algunos de ustedes:

(...)
Well life has a funny way of sneaking up on you
When you think everything's okay and everything's going right
And life has a funny way of helping you out when
You think everything's gone wrong and everything blows up
In your face

Aprendemos, a bola de chingadazos, que las cosas que van a salir mal, saldrán mal sin importar cuánto empeño pongamos en hacerlas funcionar, sin importar cuánta voluntad tengamos para hacer algo, sin importar que soñemos con lograrlo una y otra vez. Nos damos cuenta que las cosas saldrán como tengan que salir, que no todo depende de nosotros y que no todo es, por lo tanto, nuestra culpa. Repito: a bola de chingadazos.

An old man...




Alanis Morrisete - Ironic
Jagged Little Pill, 1995

viernes, 4 de diciembre de 2009

Heme aquí

Después de un largo, largo, largo período de ausencia (sí, esta introducción ya se está convirtiendo en un lugar común de este blog) al fin, regreso. Regreso sólo como quien pasa lista en la clase de las 7 de la mañana "presente" y se vuelve a dormir, como quien saluda a todo mundo "hola" al llegar a una fiesta en la que no quiere estar, para después desaparecer en el anonimato del alcohol, como quien reza el padre-nuestro "hágase tu voluntad" sin demasiada convicción y se vuelve a sentar.

Regreso, camaradas bloggeros, para decirles con poca -pero creciente -convicción que estoy dispuesto a recomponer (como dicen los cronistas de fútbol) el camino y no dejarme vencer por la apatía de la rutina y el trabajo para, de algún modo, no hundirme con el peso de mis propias ideas.

Los pasados han sido meses convulsos y revolucionados, de cambios y sorpresas. No ahondaré en ellos; sin embargo siento que puedo comenzar a hablar cada vez con más soltura de ellos. En el futuro habrán más detalles. Comienzo a verle cada vez más forma (y contradictoriamente, cada vez menos) a la vida, aunque todavía no tengo mucha claridad puedo decir que la vida está llena de eso: de lo desconocido, de lo inesperado y de lo doloroso. También puedo constatar que, por más que queramos huir de lo desconocido, lo inesperado y lo doloroso, nos alcanza sin avisarnos la vida es así: hay que encontrarle el chiste.

Regreso, Oh pues, camaradas, para dar testimonio de esta la mi vida. Si acaso sirve de algo.


domingo, 8 de noviembre de 2009

Transmisión por radio-pulsera

Renato a toda la banda, Renato a toda la banda, respondan, toda la banda, éste es un mensaje de auxilio.

jueves, 22 de octubre de 2009

Vademécum del mal gusto #2: Mal, mal estamos.

La única forma que hace a los ciudadanos de este país (seamos justos), a unos cuantos ciudadanos formar parte del mundo en general: compartir información, compartir trabajos, arte, música, escritos y hasta amor ha sido, desde unos diez años, internet.

¿Qué pasará con el gobierno del país que pretende que todos nos metamos debajo de una roca y no tengamos conocimiento de nada? Debo decir que conozco a varios personajes (algunos de ellos lectores y amigos de este blog) cuya principal actividad depende directamente del uso ininterrumpido de internet. Pagar más impuestos por el uso de internet es prácticamente lo mismo, pensando en la época del prócer Plutarco Elías Calles, que pagar impuestos por tener una ventana en casa y ver el mundo exterior. A ese nivel estamos.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Rooftops

Ayer en la noche tuve tres sueños o uno en tres episodios completamente diferentes. Uno de ellos es incontable, otro demasiado inquietante como para seguir recordándolo y el último lo acabo de olvidar.

De cualquier manera no voy a hablar de primero y el tercero es aburrido, el segundo, ese sí que me ha hecho pensar un tanto: tal vez lo soñé influenciado por el libro que estoy leyendo esta semana, en el que en sueños se revelan recuerdos de vidas pasadas y los personajes del siglo XXI, por ejemplo, sueñan (más bien recuerdan) quiénes eran y cómo eran sus vidas en el siglo XIII, tal vez también estuvo influenciado por la historia de unos niños que escuché en uno de los lugares en los que trabajé esta semana o bien, simplemente, fue un sueño.

Lo cierto es que este sueño era tan vívido, tan real (terrible lugar común) que es, de los tres sueños el que recuerdo con más frescura. Habíamos dos niños jugando en lo que parecía ser una azotea, jugábamos ambos en cuclillas. De una puerta cercana aparecía una mujer como de 40 años alta y con el cabello negro, llevaba en los brazos algo (podría ser un bebé, un animal pequeño), no recuerdo con precisión qué era. Yo me acercaba a ella y en ese mismo momento pensaba 'ya sé lo que va a pasar' (y yo sabía lo que iba a pasar, pensé mientras soñaba que ese sueño ya lo había soñado) me volteé a decirle al otro que estaba jugando conmigo 'ya sé qué va a pasar' y pasaba. Irremediablemente pasaba.

¿Se puede tener un deja-vu en un sueño siendo una persona que no es uno mismo, ni siquiera el yo-histórico, sino un yo disociado completamente de la consciencia que tenemos de nosotros mismos desde la infancia?

Al mismo tiempo que ocurría el deja-vu del yo del sueño, el yo que soñaba estaba consciente de ambos procesos: por un lado sabía que el yo del sueño estaba teniendo un deja-vu y por otro lado sabía que ese sueño en el que el yo del sueño tenía un deja-vu, ya lo había soñado.

O esa impresión tuve.

***

Creo fervientemente en la fotografía circunstancial, me niego rotundamente a posar para alguna foto, me niego en igual magnitud a pedirle a alguien que pose para una fotografía. Esas fotos son aburridas y no dicen nada del momento que congelan. Ergo, odio a los tipos y tipas que sus fotos de facebook son fotos de la fiesta de fulano y todas, son fotos de caras.

domingo, 16 de agosto de 2009

Actualizaciones

Quién se acuerda de este show, pasaba en los alocados años noventa, lo recuerdo muy bien. Me encantaba por el gritito del inicio "sooooup opèraaaa" . Cada vez que lo escuchaba salía disparado al frente del televisor para verlo. Me gustaba mucho ver cómo se formaban los animalitos y las cosas que hacían. El tipo que los inventó, ahora lo pienso, era un genio.
Pasaban en televisión abierta, no sé en qué canal, no sé a qué hora. ¿Se acuerda alguien?





Ahora en nuestros días desde el lejano Nippon, donde cosas raras suceden todos los días, llega a internet lo que allá está en boga Mameshiba, es algo muy extraño, debo confesar que me inquietan un poco.

Aquí, el formato es muy parecido ¿no?







Ambos, desde su particularidad comparten algo... ambos son inquietantes.